El pasado como trampolín

A lo largo de mi vida y de mi carrera me he encontrado con numerosas personas que se encuentran estancadas debido a que no aceptan su pasado. Le dan una y mil vueltas a lo que pasó y a como hubieran sido sus vidas si sus circunstancias hubieran sido distintas. Es decir, detienen sus vidas por algo que ya no tiene solución, que ya pasó y por lo que no se puede hacer nada.

Es necesario que seamos conscientes de ésto para que en un futuro no tengamos que dar vueltas también a lo que estamos viviendo ahora, para que no tengamos que arrepentirnos de habernos estancado y no haber hecho nada para cambiar nuestras vidas. De esta manera, evitaremos caer en un círculo vicioso de arrepentimiento.

Sea como fuere tu infancia, adolescencia, primera relación, tus estudios, etc., fue y ya no es.Ahora estamos en posesión de aceptar nuestras vivencias y trasformarlas en algo positivo, aunque el vivirlas resultara negativo. Ésto significa que podemos utilizar aquello que nos dañó para crecer y aprender, y aprovecharlo como trampolín para llegar tan alto como deseamos. De nada nos va a servir vivir toda la vida compadeciéndonos a nosotros mismos, simplemente lo que vamos a conseguir de esta manera es ser cada vez más y más infelices puesto que no estaremos haciendo nada por cambiar nuestras circunstancias.

Puede que alguno de vosotros tuviera una infancia infeliz o por lo menos no disfrutara todo lo que hubiera tenido que disfrutar un niño, puede que tuvieseis una relación conflictiva o dañina, que vuestras amistades os dejaran de lado cuando más las necesitabais, o mil cosas que os hayan podido marcar. Pues bien, es cierto que tras pasar periodos dolorosos en nuestra vida necesitamos un tiempo de adaptación y asimilación.

Tras haber alejado de nuestras vidas aquello que nos daña, bien sea tomando distancia o aprendiendo a que no nos afecten ciertas cosas, lo asimilaremos y seremos conscientes de que tal cosa forma parte de nuestras vivencias. Pero no nos regocijaremos eternamente en el dolor, sino que haremos lo posible para que a partir de entonces nuestra vida sea todo lo plena que deseamos y para aprovechar lo que pasó como un aprendizaje vital, sin darle más importancia que ésta.

Sé, y por experiencia propia, que hay vivencias muy difíciles de superar, pero para ello podemos recurrir a profesionales que nos ayuden con ello y poner todo nuestro empeño e ilusión en seguir creciendo.

Si te sientes reflejado en lo que comento en este post, siéntate y plantéate cómo quieres que sea tu vida a partir de ahora y qué estás haciendo para que así sea. Y si decides buscar apoyo para superarlo no dudes en contar conmigo.

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